Increíble!

Publicado 2020-03-23
0 Comentario

Cómo hacer para que la cuarentena con nuestra pareja no termine en divorcio...

Primero, dejemos algo claro. Aquí no somos expertos, solo somos personas que cayeron en la fortuna (o desgracia) de hacer su debida cuarentena en pareja. Cada casa es un pequeño mundo, cada una con sus reglas y sus verdades, sus alegrías y discordias particulares. Nuestra casa, departamento, loft o cualquier modalidad de vivienda que poseamos es ahora nuestro mundo y nosotros decidimos que ambiente queremos crear, si es un campo de batalla, un santuario o cualquier cosa en el medio que nuestro corazón desee.

Segundo, revisemos las bases. Si nuestra relación está en un buen sitio, todo será más sencillo, evidentemente. Si estamos pasando por un momento duro como pareja, podemos tomar dos caminos: o dejar que la cuarentena nos termine de volver locos o podemos verlo como una oportunidad para crear una convivencia ideal (nótese que no usamos aquí la palabra “perfecta” - no generemos expectativas irreales, todas las parejas tienen discordias, es normal y de hecho, sano).

El territorio

Es importante que, sin importar que tan pequeño o grande sea la vivienda que comparten, cada uno tenga un espacio en donde pueda existir en plenitud sin la presencia del otro. La privacidad y el espacio propio serán vitales para que la relación tenga una convivencia sana en momentos extremos como el que estamos viviendo. Se deben delimitar dos tipos de espacios: tanto el físico como el psicológico.

El espacio físico

El espacio físico de cada uno se explica solo ¿no?. Hacer cosas por separado y en espacios distintos es esencial, es importante sentir privacidad y distancia varias horas al día. Si tenemos una vivienda pequeña podemos reinventar un rincón de la casa, acondicionarlo para hacer alguna actividad en especial: atender llamadas de trabajo, escribir, dejar suelta tu creatividad o ver esa serie que a nuestra pareja no le gusta. De cualquier forma es sano guardar distancia y no estar todo el día aglomerados en el mismo espacio. Al cabo del tiempo, si convivimos en el mismo espacio las veinticuatro horas del día, pronto nos daremos cuenta de que la forma en cómo nuestra pareja respira nos molesta de sobremanera. No lo recomendamos.

El espacio psicológico

Este espacio es un poco más engañoso y, de vez en cuando, difícil de delimitar. Se trata de respetar las actividades por separado y sobretodo, vivir y dejar vivir. Esto quiere decir que no siempre estaremos de acuerdo en cómo nuestra pareja hace ciertas cosas o cómo decide usar su tiempo y su espacio, pero es importante dejarlos respirar y pedir lo mismo a cambio. Para poner un ejemplo, quizá no entendemos por qué a nuestra pareja le parece buena idea dormir cinco horas en la tarde, o tal vez nos desespera que no tenga su clóset desordenado, o simplemente no nos parece que las tres de la mañana sean horas para estar re-acomodando la sala… hay que dejar ser. Es vital crear un ambiente de hogar para ambos, saber en donde podemos comprometernos a encontrarnos en el medio y cuales son zonas de no negociación.

Cada quien por su lado

Esta regla siempre es importante, pero en una cuarentena puede ser cuestión de vida o muerte. Siguiendo el hilo conductor por el cual venimos, la clave para una pareja sana está en que cada uno tenga y pueda acceder a actividades que lo llenen, desestresen, motiven y mantengan felices. Sobretodo en tiempos de cuarentena, es importante que no recarguemos nuestro peso emocional en el otro. Cada quien debe tener su espacio para hacer lo que sea que le haga feliz y es importante que lo hagan. Sea hacer ejercicio, jugar videojuegos, leer, coser, tejer, construir, deshacer… Un hogar es en donde podemos desarrollarnos al ritmo y de la manera que necesitemos.

Tener diferentes horarios de sueño ayuda mucho, o diferentes horarios de trabajo. De esta forma podemos tener la casa para cada uno individualmente ciertas horas al día, lo que crea una sensación de espacio y de descanso el uno del otro. Intentemos no saturarnos de su compañía, no importa que tanto cariño nos tengamos, a la larga vamos a agradecer mucho habernos dado nuestro espacio.

Y luego nos encontramos

Así como es muy importante que cada uno tenga sus actividades, intereses y espacios por su lado, es igual de necesario que tengamos un buen punto de encuentro, no nos llevemos al extremo de la frialdad. Seamos capaces de ver al otro, y saber lo afortunados que somos de poder compartir tiempos tan duros con alguien en quien contamos, que nos cuida, con quien podemos reír, llorar, compartir. Mantengamos altos los ánimos, si uno decae, el otro remonta y lo hace sonreír. Somos un equipo, más allá del romance, estamos en esto juntos y juntos saldremos victoriosos, la relación puede crecer, hacerse más fuerte y profunda si nos tomamos de la mano y caminamos esta experiencia juntos.

Ser creativos

Mantengamos nuestra mente abierta y con el motor prendido. No dejemos que estos días de aislamiento maten lentamente a nuestras neuronas restantes. Una pareja sin retos aburre, y más que nunca en cuarentena necesitamos combatir el aburrimiento. Arreglarnos, así no vayamos a salir, inventar juegos, discutir películas interesantes, compartir lecturas, inventar proyectos, sin miedo a probar cosas nuevas y a hacer el ridículo. También no olvidemos lo obvio, son tiempos para explorar, ¿hay algo que siempre has querido pero nunca has sabido cuando era el momento para preguntar? Adelante. Interpretaciones, ser personajes, dejar libre la imaginación, todas estas cosas pueden ser muy fructíferas para la relación.

Cuidar de ti es cuidar del otro

Todos hemos escuchado alguna vez la famosa frase “para amar a otro primero tienes que amarte a ti mismo” (o alguna derivación de la misma)... pues ahora aplica más que nunca. Para poder mantener a flote una relación sana es importante que estemos en un buen sitio con nosotros mismos. Cuidar de nosotros para luego cuidar al otro. Dormir las horas que sean necesarias para sentirnos bien, comer sano, tomar agua, respirar. En estos tiempos será muy sencillo caer en manos de la ansiedad y la depresión, por lo tanto recomendamos ampliamente dos actividades para combatirlas (si son recurrentes por favor busca ayuda profesional, estos son solo consejos para casos leves y en general mantener la sanidad en tiempos de cuarentena), hacer ejercicio y meditar ayudan mucho a la hora de mantener la mente a flote. Ejercitarse ayuda a drenar toda esa energía que al estar encerrados tenemos acumulada en nuestro cuerpo, mientras que meditar nos ayuda a calmar la mente y cesar los pensamientos compulsivos, muy comunes en tiempos de encierro.

En estos momentos será muy fácil sentir que se te confunden los días, que la productividad baja y que estamos perdidos y atareados. Es cierto, salir, tener rutinas y trabajos nos ayuda a mantener la mente en orden y tener una sensación de productividad de la cual nos depriva la cuarentena. Empieza cada día con tu rutina normal, un baño, un café, lo que sea necesario para sentir que el día ha empezado y encender los motores. No ponernos pijama, sino algo cómodo pero con lo que podríamos salir a la calle, esto engañará a nuestras cabezas haciéndolas sentir que es hora de ser productivos y terminar tareas. Mantengamos nuestras mentes despiertas, cuidemos de nuestra psique y todo en la relación fluirá naturalmente mucho mejor.

Este es un tiempo para reflexionar, ver al otro y darse cuenta de que hay apoyo, hermandad, cariño. Tener paciencia, no solo con tu pareja sino con nosotros, darse tiempo para procesar todo lo que se está viviendo, atajar cualquier racha de ansiedad o tristeza que venga en el camino, dejar fluir los sentimientos e intentar no darle más vueltas a los pensamientos que vienen en nuestro camino. Dejarnos sentir y dejar al otro sentir, esto será de suma importancia. Pero sobretodo, ayudar a nuestras parejas a mantener la calma, cosa que solo podemos lograr si nosotros venimos desde un lugar pacífico.

0
La verdadera historia de la muñeca Barbie que pocos conocen. El origen y...
La verdadera historia de la muñeca Barbie que pocos conocen. El origen y triste final de su creadora
Hubo un tiempo en que la mayoría de las muñecas debían asemejarse a un bebé con el objetivo de "enseñarle" a las niñas a ser amables e inculcarle ciertos ideales con el hecho de ser madres en el futuro. Sin embargo, la empresaria Ruth Handler...
¿Qué piensas? Unirse a la conversación
Los más comentados